La East Side Gallery de Berlín

¿QUÉ ES LA EAST SIDE GALLERY?

La East Side Gallery está considerada como la galería de arte al aire libre más grande del mundo. Hay más de 100 obras pintadas por más de 100 artistas de diferentes países. Tiene más de un kilómetro de longitud (para ser exactos 1.316 metros.
Cuando estás allí tienes la sensación de estar en una especie de Museo del Prado o Louvre abierto al público y en plena calle. Miras a un lado. Miras al otro. Y lo ves todo invadido de pinturas y graffitis.

¿SE HA RESTAURADO ALGUNA VEZ?

Numerosos murales del East Side Gallery sufrieron un continuado desgaste con el paso de los años. Una mezcla de la lógica erosión de toda obra humana unida al lamentable vandalismofalta de civismo. Por ello en 2009 (con motivo de la celebración del 20º aniversario de la caída del muro de Berlín) se restauraron muchas pinturas dañadas. La restauración fue polémica ya que algunos artistas no quisieron volver a pintar sus obras y otros denunciaron la falta de cuidado de las autoridades competentes.

 ¿QUÉ TEMÁTICA TIENES LOS MURALES?

La temática de las obras es de lo más variada. Política, social, humorística, artística, etc. Muchos artistas intentaron plasmar en sus murales los convulsos tiempos que siguieron a la caída del muro. Tiempos de dificultades y reajustes pero también de ilusión tras salir de un pasado claramente oscuro.
Si después de ver todos los murales me preguntaran cuál es la temática predominante, probablemente respondería, que es la libertad y el fin de la opresión (pintadas y representadas de diferentes maneras).

East Side Gallery

 ¿QUÉ OBRAS SON LAS MÁS FAMOSAS?

Son decenas las obras que merecen la pena ser vistas y admiradas. Las más famosas son, quizás, la del político de la URSS Brezhnev besando en la boca a Honecker, el líder de la RDA, República Democrática de Alemania (el famoso beso fraternal socialista).
También es muy conocido el cuadro de un coche Trabant atravesando el muro (estos coches eran míticos en la Alemania Oriental).

 East Side Gallery

¿HAY MUCHAS PARTES DEL ANTIGUO MURO DE BERLÍN TODAVÍA EN PIE?

Pues no. Y, de hecho, la East Side Gallery es el trozo de muro exterior más largo que se libró de ser destruido.

El mismo día de la caída del muro de Berlin, el 9 de Noviembre de 1981, la mayor parte del muro fue destruido por los berlineses, hartos de tener enfrente el “muro de la vergüenza”.

Berlín rompió a martillazos el símbolo de la guerra fría. Muchos de ellos, eso sí, se guardaron un trocito como recuerdo.

UNO DE LOS EMBLEMAS DE BERLÍN

La East side Gallery fue declarada monumento nacional en 1991.
Hoy en día es, sin duda alguna, uno de los monumentos emblemáticos del Berlín moderno. Forma parte de la idiosincrasia de la ciudad. Su visita es obligada. Es, por decirlo de alguna forma, un nexo de unión entre el pasado y el presente de la ciudad. Y, del mismo modo, un recuerdo vivo y fehaciente de algo que jamás se debería repetir.

¿CUÁNTO CUESTA VISITAR EL EAST SIDE GALLERY?

La visita es completamente gratuita.
Al menos por el momento y, salvo que alguien me diga lo contrario.
Si lo piensas, cobrar una entrada por ver los murales iría contra la filosofía y la esencia del East Side Gallery.
 East Side Gallery

¿DÓNDE ESTÁ? ¿CÓMO SE LLEGA?

Está en la calle Mühlenstraße. Si vas en Metro la estación más cercana es Warschauer Straße de la línea U1 y si vas en Tren la estación de Ostbahnhof (líneas S3, S5, S7, S9 y S75).

 ¿ALGUNA ANÉCDOTA?

Bueno, en realidad es una anécdota relacionada más con el Muro de Berlín que con la East Side Gallery. Pero me parece graciosa. Así que ahí va.

En Madrid se hizo un parque en honor a la caída del muro. Se le bautizó como El Parque de Berlín. Pues bien, en dicho parque, hay un estanque central y dentro del mismo se pusieron en 1990 tres bloques de hormigón que eran restos originales del Muro de Berlín.

La anécdota es que las pintadas originales del muro de Berlín estuvieron a punto de desaparecer por el celo excesivo de un empleado municipal que quiso limpiarlas antes de la inauguración del Parque por el Alcalde. El empleado debió pensar que vaya monumento ese que se inauguraba lleno de rayajos y graffitis. Esa suciedad había que borrarla. Tenía que quedar limpio. Impoluto.

Menos mal que,  a última hora, alguien impidió que el empleado dejara los bloques de hormigón blancos y relucientes.

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