La Plaza Vázquez de Molina en Úbeda

Si llegas, por primera vez, a Úbeda (Jaén), y estás perdido, lo tienes fácil: empieza por la Plaza Vázquez de Molina. Es el lugar perfecto para comenzar una ruta por la ciudad.

Nosotros (yo, mi mujer y mis niñas) empezamos por ahí. Fue nuestro primer referente. También cogimos un trenecito que nos llevó por la antigua y la nueva Úbeda y nos sirvió para hacernos una primera idea de todo.

En el trenecito nos dijeron que Úbeda es conocida como “la Salamanca de Andalucía”. Y, aunque no me suelen gustar ese tipo de comparaciones, lo cierto es que es verdad.

Si cierras los ojos te trasladas al siglo XVI con facilidad.

La Plaza Vázquez de Molina constituye uno de los más logrados ejemplos de arquitectura y urbanismo renacentista de España. Es un conjunto que impresiona. No esperas que, ésta pequeña ciudad de la provincia de Jaén, acumule tal cantidad de pequeñas joyas.

El edificio más representativo de la plaza es la Sacra Capilla del Salvador (fotografía inferior).

Es el monumento al que se van tus ojos cuando entras en la plaza.

Se podría decir que es el icono de la ciudad. Es elegante y estilizada. Es la niña bonita de Úbeda.

El proyecto fué de Diego de Siloé y la realización corrió a cargo de Andrés de Vandelvira (si vais a Úbeda quedaros con éste nombre).

Fue construida para mayor gloria de Francisco de los Cobos, el que fuera secretario personal de Carlos V (está claro que, en aquella época, también existían los enchufes, las influencias y el abuso de poder).

En la plaza también se encuentra la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Justo en el extremo opuesto de la plaza. La actual iglesia se construyó sobre las reliquias de la antigua mezquita mayor.

Durante la guerra civil sufrió muchos daños y estuvo cerrada por diversas obras de restauración hasta 2011. Abajo podéis ver una foto. Es una preciosidad.

También están en la plaza, el Palacio Vázquez de Molina, conocido como Palacio de las Cadenas. En la actualidad, es la sede del ayuntamiento de Úbeda (foto de abajo).

Y el Palacio del Deán Ortega es el actual Parador de Turismo (fotografía inferior).

A la entrada del parador hay una placa que rememora el 75 aniversario de su inauguración.

Sin duda, es un edificio con solera. No me hubiese importado alojarme allí (aunque no me puedo quejar, porque estuvimos en Las Casas del Cónsul, una antigua casa señorial reconvertida en hotel con encanto y la experiencia fue fantástica).

También hay una sobria y renacentista fuente de piedra.

En la Plaza Vázquez de Molina da igual a dónde mires. Todo es arte. Todo son obras maestras.

Uno de los principales artífices de que la plaza sea lo que es, fué el grandioso Andrés de Vandelvira (foto de abajo). Un genio absoluto que realizó casi toda su obra en la provincia de Jaén (en otro post os contaré lo que hizo en el pueblo de Cazorla). En la misma plaza hay una estatua suya. Úbeda le debe mucho a Vandelvira.

La plaza era conocida, siglos antes, como el Llano de Santa María.

El conjunto monumental de Úbeda (así como el de Baeza) fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Cuando llevas unos días en Úbeda (nosotros estuvimos 3 noches) te das cuenta de que:

…empiezas por la Plaza Vázquez de Molina.

y terminas con la Plaza Vázquez de Molina.

 

No Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *